martes, 29 de septiembre de 2009

DAVE ELSEWHERE

DANZA Y MÚSICA
Cuando la danza entra complicidad con la música, ambas se saltan algunos cánones tradicionales para no ser apreciadas en forma convencional. Traspasan o están cerca de alguna frontera (limite dirán algunos, eXtremos dirán otros). La formula en todo caso es riesgosa.
Bueno, creo que aquí puede haber un caso. David Elsewhere nos deja con esa sensación de estar al borde de algo… y no precisamente de dislocarnos algún hueso o lastimarnos alguna articulación. En mi opinión, esa línea está trazada no solo por el baile sino que por la música, esa que porfía como una raya trazada sobre el mismo lugar y en el mismo papel. Es más que importante, su aparente discreta influencia, la banda en cuestión BOC "Boards of Canadá" con el tema "Dawn Chorus" se echa al bolsillo los conceptos de limpieza y afinación en los coros; y en su temeraria pretensión alcanza una dimensión casi poética, con tintes de vinilos rayados en vez del dolby cristalino. Creo que es una buena y arriesgada propuesta. Dave nos hace jugar con la fantasía al ver sus contorsiones. Así es un ilusionista, desafiando la realidad y seduciendo al ojo humano (como en muchas destrezas de otros estilos de baile). También hay "teatralización", gestos conducidos y todo potenciado por esta banda sonora de BOC.
Dave, en su sencillez solitaria, sin maquillajes ni lentejuelas, sin aditamentos cosméticos, ni traje de baile, solo con una polera, los jeans de cualquier joven de la calle, se lanza, con viento en contra, a ser un artista del escenario y consiguiéndolo con doble merito.

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