lunes, 15 de julio de 2013

Akira Kurosawa Sueños (lista de reproducción)

 
 
Akira Kurosawa, gran maestro del cine, con un lenguaje cinematográfico propio, notese por ejemplo, que no usa música incidental, al menos como lo hacen las producciones "holiwodenses", es muy discreto, lo que refuerza otros elementos: el contenido, los diálogos, la procesión fúnebre, las imágenes del entorno, el ruido ambiental, etc. Se da su tiempo, tiene su ritmo; y sus pausas (los que están acostumbrado a la parafernalia visual del zapping pueden sentirse algo incomodos o quizás al revés, se relajen ).  Va al "callo", trabaja y refuerza  las emociones para transmitir su mensaje. Solo al final entra con la música, casi siempre lo hace así, primero un instrumento, sutilmente, y después la orquesta completa solo para finalizar. Me gusta el trabajo de este director Akira Kurosawa.

viernes, 5 de julio de 2013

Oscár de León en Chile (2008)



         

"Querían música?... ¡pues ahí tienen música !" Espetaba con alegría este sabroso desafío Don Oscár de León para los salseros de Chile y el mundo, un publico ávido de ritmo y calor que pudiera espantar las bajas temperaturas de la ribera Mapochina. Y lo hizo, con más de tres horas de concierto... quizás el más largo concierto que un cantante de salsa haya dado alguna vez en Chile. El León de la Salsa rugió en la noche Santiagina e hizo cantar y sandungear, sin piedad, a cuanto bailador se le atravesara al frente del escenario. El sonero mayor, el bajo danzante, el coloso de la salsa (Curaca o "demonio de Antimano" como lo rebautizara Domingo Zamora, anfitrión del evento) no dio tregua y con energía envidiable, dirigió y presentó a sus músicos; hilvanando contagiosos temas, uno tras otro; y alternando presentaciones de sus músicos con bailes y coreografías.El Concierto de La Salsa, que bien así se podría definir (pues incluyó otras dos bandas de impecable factura: Santiago All Stars y Cañandonga) se desarrolló con ribetes de casi un Festival, en un entorno amplio, con áreas que ofrecían pista de baile; y en donde los momentos de ausencia de orquesta eran hábilmente musicalizados por Roberto Araneda, DJ-Papaito, amigo y colaborador, profesional de la consola de innumerables jornadas salseras. Oscár de León impone un ritmo, acelera, detiene el espectáculo e interpela a salir a quienes se trenzan en improvisado pleito en platea baja, retoma e improvisa con profesionalismo. Baila y canta con su instrumento preferido: "Mi bajo y yo" (de madera es mi gran aliado). Comparte escenario con las parejas seleccionadas para acompañarlo: Karen Forcano con Ricardo Vega; y Blanca Carvajal con Patricio Sánchez , parejas que se vieron involucradas en una danza contagiosa que no paraba nunca y a la que respondieron con una hermosa muestra de baile. Como para recordarlo, sin duda.