viernes, 5 de julio de 2013

Oscár de León en Chile (2008)



         

"Querían música?... ¡pues ahí tienen música !" Espetaba con alegría este sabroso desafío Don Oscár de León para los salseros de Chile y el mundo, un publico ávido de ritmo y calor que pudiera espantar las bajas temperaturas de la ribera Mapochina. Y lo hizo, con más de tres horas de concierto... quizás el más largo concierto que un cantante de salsa haya dado alguna vez en Chile. El León de la Salsa rugió en la noche Santiagina e hizo cantar y sandungear, sin piedad, a cuanto bailador se le atravesara al frente del escenario. El sonero mayor, el bajo danzante, el coloso de la salsa (Curaca o "demonio de Antimano" como lo rebautizara Domingo Zamora, anfitrión del evento) no dio tregua y con energía envidiable, dirigió y presentó a sus músicos; hilvanando contagiosos temas, uno tras otro; y alternando presentaciones de sus músicos con bailes y coreografías.El Concierto de La Salsa, que bien así se podría definir (pues incluyó otras dos bandas de impecable factura: Santiago All Stars y Cañandonga) se desarrolló con ribetes de casi un Festival, en un entorno amplio, con áreas que ofrecían pista de baile; y en donde los momentos de ausencia de orquesta eran hábilmente musicalizados por Roberto Araneda, DJ-Papaito, amigo y colaborador, profesional de la consola de innumerables jornadas salseras. Oscár de León impone un ritmo, acelera, detiene el espectáculo e interpela a salir a quienes se trenzan en improvisado pleito en platea baja, retoma e improvisa con profesionalismo. Baila y canta con su instrumento preferido: "Mi bajo y yo" (de madera es mi gran aliado). Comparte escenario con las parejas seleccionadas para acompañarlo: Karen Forcano con Ricardo Vega; y Blanca Carvajal con Patricio Sánchez , parejas que se vieron involucradas en una danza contagiosa que no paraba nunca y a la que respondieron con una hermosa muestra de baile. Como para recordarlo, sin duda.